Las Vegas siempre sorprende
Sabemos que en Las Vegas, lo que sobra son atracciones tentadoras y emocionantes con temáticas y objetivo diferentes, y claramente en mi caso, busqué lugares en donde pudiera competir y encontré un autódromo en donde podías correr un GT real.
Mi objetivo era probar un KTM, pero al llegar, conocí al dueño de la empresa, un ex piloto italiano de F1, quien no demoró en platicarme cómo había sido para él correr en la F1 en cuanto supo que era piloto. Después de unos minutos de una charla interesante, la emoción aumentó cuando me recomendó manejar un Corvette C8 como prueba inicial. Siendo éste el primer coche tipo GT que había probado, la experiencia fue asombrosa!, un mundo completamente nuevo para mi que estaba acostumbrado a monoplazas como lo son el F4 y F5 (sin mencionar que el F5, es un coche con transmisión manual y ningún tipo de asistencia), y dar el brinco a un coche bi-plaza de paletas y caja secuencial, era algo a lo que me tenía que acostumbrar, pero eso no fue impedimento para superar mi récord de velocidad de 197 km/h y un tiempo de 52.1 en mi vuelta rápida. Pero la emoción creció cuando, al salir de pista, Enrico no tardó en llegar para darme sus primeros consejos e invitarme a rodar nuevamente aplicando sus recomendaciones.
Una vez concluida mi sesión, me comentó acerca del Ready to Race, una carrera que ellos organizan donde solo los más rápidos, eran invitados a participar y sin pensarlo acepté. O ¿Alguien se atrevería a rechazar una invitación para competir en un Lamborghini Huracán GT3?
Fase de preparación
Al regresar a Querétaro con mi invitación en la mano, pero sin una joya como esas en mi garage, comencé mi preparación en Performance Simulators. Corrí varios de los GT3 que había disponibles en el simulador, entre Lamborghini, McLaren, Mercedes, Ferrari y Porsche (entre otros), ya que no tenía certeza de cuál sería la sensación más cercana al Huracán que correría en la carrera. Cada semana corrí un coche diferente para adaptarme un poco más al estilo de manejo de un GT.
Ya con algunas horas de simulador, regresé a Las Vegas para mi sesión de prueba y los 640 HP del Lamborghini Huracán no tardaron en exigir respeto! el control de potencia a velocidades bajas donde no hay carga aerodinámica y lo “nervioso” que hace al Lambo inestable, representó un extra de análisis y adecuaciones en el estilo de manejo, pero después de unas vueltas, comentarios y consejos de mi instructor JT y un par de spins, comenzamos a entendernos y poco a poco fui mejorando los tiempos por vuelta, aprovechando mejor su potencia y perfeccionando el trazo del circuito, y una vez más, logré romper mi record de velocidad, superando por primera vez en mi vida los 200 kmh, fue algo fascinante!, había estado varias veces cerca de esa velocidad, pero jamás la había alcanzado ni mucho menos superado, y el hacerlo por primera vez, me hizo entender que algo estaba por cambiar y que a partir de ese momento estaré mucho más cerca de las grandes ligas en el automovilismo internacional.
Con esa sesión ya en mi bitácora, me preparé mejor para la competencia entrenando en los mismos simuladores, pero esta vez elegí el McLaren como coche principal, ya que era el más parecido en cuestión de manejo al Lamborghini.
Fin de semana de carrera
Sesión de práctica
Estaba muy emocionado! llegué un día antes para descansar y prepararme mentalmente para lo que vendría, pero las pruebas del sábado iniciaron con algunas complicaciones: Las llantas estaban muy desgastadas y el coche se sentía muy resbaladizo, hasta que una de las llantas traseras terminó por poncharse. Ya con llantas nuevas volvimos a la pista…hasta que el coche perdió potencia de golpe, por lo que tuvimos que visitar nuevamente los pits, esta vez para cambiar de coche. Debido a que los problemas nos habían quitado mucho tiempo, la sesión con el nuevo coche duró poco, pero fue suficiente para entender y dominar el nuevo estilo de manejo.
Día de la carrera
Llegué temprano a la pista y al ver mi nombre en el parabrisas del Huracán encendió la emoción de lo que sería un día memorable! Pasamos directamente a una sala de conferencias, donde nos dieron la bienvenida y nos explicaron cómo sería la dinámica de la carrera, presentaron cada uno de los pilotos con su respectivo compañero de equipo, instructor y el coche en el que competiríamos para después empezar la sesión de fotos. Una vez terminadas las actividades protocolarias, empezaron las prácticas en pista. El primero en entrar a pista, fue mi compañero de equipo, y se colocó como el más rápido desde el principio, luego fue mi turno, el coche se sentía bien, estable, predecible y mucho más importante, yo me sentía cómodo para sacarle el mejor provecho y llevarlo al límite!, acabamos la sesión de prácticas en primer lugar, con la vuelta más rápida, sin embargo en la segunda sesión, el coche tuvo un problema, ya que al igual que el día anterior, perdió potencia de forma repentina. Nos cambiaron de coche pero nuestro tiempo en pista se redujo, y yo ya no pudiera entrar a practicar.
Llegó el momento de la clasificación y tuvimos muy pocas vueltas para meter nuestro mejor tiempo. Al igual que en las prácticas, primero entró mi compañero y, para cuando entré yo a pista, mi compañero nos había colocado segundos en la clasificación, a estas alturas, ya se empezaba a sentir la presión de carrera, desde la comunicación con el instructor por radio hasta la planeación del cuidado de las llantas.
Ahora sí llegó la hora de ir a pista y empezar a hacer nuestra estrategia de carrera entre los dos pilotos y el instructor, era una carrera de 30 vueltas e iba a empezar yo por ser el más rápido de los dos. Mi trabajo era hacer la mayor ventaja posible sobre los demás competidores. Con nuestra estrategia lista, nos preparamos para para dar inicio a la competencia, la arrancada fue por lanzada, esto significa que todos los coches dan una vuelta de reconocimiento y justo al acabar, cuando todos siguen avanzando, se ondea la bandera verde y se da inicio a la carrera, como empezamos segundos, y nuestro objetivo era hacer la mayor ventaja posible, la idea era pasar al Ferrari de adelante lo más pronto posible, durante 2 vueltas estuvimos atrás, hasta que se abrió el espacio y pude pasarlo en la recta principal! pero la carrera no iba a ser tan fácil, no nos pudimos despegar del Ferrari, seguía tan cerca de mí que podía verlo en el retrovisor cada vez más cerca, por más de 5 vueltas estuvo cazándome y unas vueltas después, hizo su movimiento en la curva 3 por el interior, para bajarnos a segundo lugar. pero no permití que se alejara a más de un segundo, fueron vueltas muy estresantes!, esperando a que cometiera el mínimo error para acercarme lo suficiente y poder hacer el rebase. El momento llegó vueltas después en la última curva y logré arrebatarle la primera posición al final de la recta principal, pero el Ferrari seguía pegado al reflejo de mis retrovisores, haciendo lo imposible para volvernos a rebasar
Llegó la vuelta 15, y con ella la consolidación de la victoria. El Ferrari entró a pits para hacer el cambio de piloto, pero nosotros decidimos hacer un primer stint más largo para darnos cierta ventaja antes de hacer el cambio de piloto. Con la pista casi sola y sin la presión del Ferrari, aproveché para sacar el mayor provecho a nuestro coche, lo llevé al límite!, no cometí errores, no hice vueltas lentas, y más importante, le di a mi equipo la ventaja que necesitábamos! Después de 3 vueltas entré a pits para hacer el cambio de piloto, en ese punto todos los demás pilotos ya estaban en pista, pero con la diferencia de que nosotros ya teníamos 3 vueltas de ventaja. Mi turno de manejar ya había terminado, pero la carrera seguía en pie y mi compañero salió con 6 segundos de ventaja sobre el segundo lugar, una buena ventaja. Nuestra estrategia, había funcionado de maravilla!
El estrés continuó el resto de la carrera porque un Ferrari jamás se da por vencido, vuelta por vuelta nos estaba alcanzando, y con menos de 5 vueltas para el final, la distancia ya era de 3 segundos!, parecía que no lo íbamos a lograr, pero finalemente la bandera de cuadros llegó ondeó anunciando nuestra victoria!
Premiación
Durante la premiación, recibimos nuestro trofeo, pero por primera vez en mi vida, logré lo que muchos deseamos en vivir alguna vez en nuestra vida, ¡hacer sonar el himno nacional mexicano fuera de nuestro país estando en lo más alto del podio! No podría decir cuántas veces lo había soñado, y por fin lo estaba cumpliendo, parado sobre el número 1 del podio escuchando sonar nuestro himno nacional. Recordé todo lo que pasé para llegar a donde estaba en ese momento, carreras malas, días complicados, choques, problemas mecánicos, y frustraciones, pero aun así jamás me di por vencido, seguí luchando por ser mejor, analizando, ¡aprendiendo y superando los errores que cometí me llevaron hoy a la victoria!
Como a todos nos ha sucedido, las dificultades nos desaniman y nos hace pensar que jamás lograremos cumplir nuestros sueños, pero a pesar de ellas, nunca dejé de creer que era posible de cumplir y seguí creyendo en este sueño que para muchos es imposible y, con toda la alegría del mundo, pude ser parte de una tradición muy conocida y antigua en el automovilismo, la champagne!, como era mi primera vez, no tenía ni la menor idea de cómo hacer que la botella explotara y rociar a todos los del podio, así que recordé como lo hacían los pilotos que veía siempre en la televisión, e hice lo mismo, agité la botella, la tapé con el dedo, y funcionó, fue increíble.
Esta sensación me dejó listo para segír creciendo en este mundo y conquistar el siguiente sueño imposible…
“From inside the helmet…out“

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